• 10:30 a.m., 23/11/2020

Una masacre más


Agencias / Cortesía | 11/7/2019, midnight
Una masacre más
DESGARRADOR. En este vehículo fueron encontrados los restos de una madre y sus cuatro hijos. Fueron baleados e incinerados por presuntos narcotraficantes. |

E n el más reciente episodio de la violencia asociada al crimen organizado, nueve integrantes de la comunidad LeBaron, una familia mormona estadounidense asentada en el norte de México, murieron tras ser atacados en una emboscada perpetrada por presuntos narcotraficantes. Con fusiles de alto calibre, los agresores acribillaron a balazos las camionetas a pesar de los gritos de terror de las madres, que no lograron proteger a sus hijos.

En total, las autoridades mexicanas precisaron que el saldo del ataque fue de tres mujeres y seis menores de edad asesinados. Además de siete menores heridos y una menor ilesa. En la escena del crimen los peritos encontraron más de 200 casquillos de balas de alto calibre. Las víctimas que sobrevivieron al ataque reciben atención médica en hospitales para infantes en Phoenix (Arizona). Cuatro niños están fuera de peligro y uno fue reportado en delicado estado de salud.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Alfonso Durazo, declaró que los agresores pudieron haber confundido la camioneta SUV de las víctimas con la de un cártel rival: Los Chapos. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Alfonso Durazo, declaró que los agresores, presuntamente del cártel La Línea, pudieron haber confundido la camioneta SUV de las víctimas con la de un cártel rival: Los Salazar. El cobarde ataque ocurrió en una zona remota y montañosa que es parte de una guerra territorial entre estas dos organizaciones criminales. Al cierre de esta edición, el gobierno mexicano anunció la captura de un sospechoso en este deleznable crimen.

EL DATO

En respuesta a la oferta de ayuda militar de Donald Trump, el presidente Andrés López defendió la ‘soberanía del país’ tras la masacre de nueve personas.

DEBE SABERLO

La comunidad LeBaron está asentada en México hace casi cien años. En los últimos diez años, ha padecido secuestros y persecución.