¿Acelerará el crecimiento económico del país?


La manufactura mexicana será la más beneficiada porque se reducirán sus costos

11/6/2014, midnight
¿Acelerará el crecimiento económico del país?

México está perfilándose para llegar a ser la estrella económica de Latinoamérica en el próximo decenio. La reciente reforma del sector energético por parte del Gobierno contribuirá directamente a los resultados económicos reduciendo el costo de la manufactura. En el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), el aumento consiguiente en la competitividad de la manufactura presagia un impulso importante del crecimiento de México. Hasta que el Gobierno aprobó la necesaria modificación constitucional y promulgó la legislación correspondiente, el sector energético de México era enteramente de propiedad estatal.

El componente más importante de dicho sector, Pemex, era propietaria de todas las reservas de petróleo y gas de México y la encargada exclusiva de la exploración, la producción y la distribución al por menor. También la producción y distribución de electricidad estaba enteramente en manos del Gobierno. Como los conocimientos técnicos de Pemex eran limitados, no podían desarrollar y explotar enteramente los enormes recursos de petróleo y gas de México. Existen importantes reservas de petróleo que requieren la tecnología para la perforación en aguas profundas, de la que esa empresa carece. Además, hay pozos antiguos que han dejado de producir, pero se podría hacerlos productivos con las tecnologías modernas, y hay yacimientos de gas y petróleo que solo se pueden explotar con las nuevas tecnologías de fracturación hidráulica y perforación horizontal.

Como la Constitución prohibía toda propiedad extranjera directa o indirecta, no había forma de brindar incentivos para que las empresas extranjeras compartiesen su tecnología, pero dicha tecnología extranjera ofrecía tan importantes beneficios, que el presidente Enrique Peña Nieto pudo reunir una mayoría en el Congreso de México para modificar la Constitución y aprobar la legislación que atraerá a las empresas energéticas extranjeras al país. Entonces se aplicó la reforma y se abrió lo que durante mucho tiempo fue patrimonio nacional: las reservas energéticas que solo podía desarrollar Pemex.

La apertura del sector energético completa el programa de integración económica que se inició cuando se aprobó el TLC en 1994. Ese acuerdo transformó a México de una economía muy cerrada y con pocas exportaciones de manufacturas en otra que ahora está estrechamente vinculada con la de los Estados Unidos. El aumento de la producción de petróleo y gas mexicanos consolidará dichos vínculos y contribuirá a la independencia energética estadounidense.

Todo esto no quita para que México siga teniendo que afrontar otros problemas importantes. Por ejemplo, las enseñanzas primaria y secundaria necesitan mejoras que los sindicatos de profesores están bloqueando y por culpa de las actividades delictivas, gran parte de ellas relacionadas con las drogas, la seguridad personal es un grave motivo de preocupación en todo el país. Pero, pese a dichos problemas, las reformas energéticas y eléctricas y los profundos vínculos con Estados Unidos y el Canadá que entrañan, presagian una aceleración de la tasa de crecimiento de México, un impulso al empleo y los ingresos y, por tanto, un aumento del nivel de vida de México. AGENCIAS

LAS MANUFACTURAS

Las exportaciones de manufacturas de México se han multiplicado por diez desde que se creó el TLC y el 80 por ciento, aproximadamente, de ellas van dirigidas a Estados Unidos. Muchas empresas multinacionales de Estados Unidos han implantado instalaciones en México como parte de su proceso total de producción, que está estrechamente unido a los insumos obtenidos localmente. De hecho, las relaciones manufactureras entre Estados Unidos y México son tales, que el 40 por ciento, aproximadamente, del valor añadido en las exportaciones mexicanas a Estados Unidos procede en realidad de este último país.