Libre para seguir peleando


Tania Del Ángel Pich | 3/22/2018, midnight
Libre para seguir peleando
Al natural. Laura Monterrosa en su ciudad natal mostrando por redes sociales sus actividades cotidianas. |

L a salvadoreña Laura Monterrosa (23) abandonó el centro de detención T. Don Hutto (Taylor) la noche del pasado 16 de marzo, gracias a la intervención de la organización Grassroots Leadership.

La ahora célebre inmigrante indocumentada denunció que en noviembre del 2017 fue abusada sexualmente por una guardia de ese centro. Desde entonces, Monterrosa aseguró haber sido amenazada por el personal de guardia, además de haber soportado una presión incesante para que firme documentos en los que aceptaba ser deportada.

Las constantes intimidaciones provocaron que Monterrosa intentara suicidarse un par de veces. Sin embargo, mientras ella vivía un infierno dentro del centro, un puñado de organizaciones locales y miembros de la comunidad lucharon durante meses por su liberación.

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Laura Monterrosa

LA FRASE

“Monterrosa se encuentra adaptándose a su nuevo entorno y estará recibiendo terapia y todos los recursos necesarios para recuperarse del trauma que ha experimentado”, dice Bethany Carson, organizadora de temas migratorios de Grassroots Leadership.

“Esta ha sido una gran victoria. Desde que Laura se atrevió a contar su caso ha recibido nuestro apoyo y el de la comunidad; todos nos hemos movilizado con manifestaciones pacíficas frente al centro de detención y a la oficina del Representante de El Paso y ahora candidato Demócrata al Senado estatal Beto O’Rourke, pidiendo que la defendiera; o haciendo cientos de llamadas telefónicas y enviando miles de peticiones exigiendo su liberación. Hubo gente que visitó a Laura diariamente cuando estuvo detenida”, comenta para El Mundo Newspaper, Bethany Carson, organizadora de temas migratorios de Grassroots Leadership.

Antes de la feliz noticia, la actividad de quienes batallaban por la libertad de Monterrosa fue intensa. “Estuvimos noche y día solicitando la intervención del legislador O’Rourke para que interceda por Laura y nos comunicamos con muchos otros congresistas. La presión de la comunidad funcionó y Laura ya está fuera, pero hay más de quinientas mujeres encerradas en ese centro todas las noches. Aunque estamos felices por Laura, no dejaremos de luchar hasta que se aborden todas las injusticias en ese centro y esas instalaciones sean clausuradas de una vez por todas”, advierte Carson.

Aunque la representante de Grassroots Leadership no dio detalles sobre el paradero actual de Laura Monterrosa, sí aseguró que está recibiendo el apoyo de la comunidad y que una organización local le abrió las puertas para, además de acogerla, brindarle ayuda en su recuperación. “Monterrosa se encuentra adaptándose a su nuevo entorno y estará recibiendo terapia y todos los recursos necesarios para recuperarse del trauma que ha experimentado”, dice Carson.

Es importante destacar que, aunque libre, la situación migratoria de Laura Monterrosa es el de indocumentada, pero su solicitud de asilo sigue en proceso.

Los representantes legales de la salvadoreña confían en que las autoridades le concederán ese beneficio migratorio que le permita quedarse en este país.