¿Sirven las mascarillas?


Agencias / Cortesía | 6/3/2021, midnight
¿Sirven las mascarillas?
DUDAS. Muchos no confían en la mascarilla: la consideran insuficiente para evitar los efectos de otras enfermedades de trasmisión aérea o de la contaminación atmosférica. |

Es cierto que durante el primer año de la pandemia las restricciones del contacto social y el uso obligatorio de la mascarilla han tenido un saldo positivo en Texas, porque además de disminuir las probabilidades de contagio del COVID-19, entre el 2020 y el 2021 se registró aquí y en todo el país una notoria disminución de los casos de gripe estacional y de bronquiolitis en los niños.

Sin embargo, este tipo de efectos colaterales, aunque beneficiosos, no pueden servir de argumento para proponer el uso generalizado y permanente de las mascarillas en nuestra vida cotidiana.

Las condiciones meteorológicas que determinan en gran parte la vida social de la población fomentan en invierno las reuniones en lugares cerrados y en verano los encuentros al aire libre. Por eso, en el caso específico del COVID-19, son varios los factores que nos obligaron a usar mascarillas: el coronavirus en sí por su potencial tasa de fatalidad; los mecanismos de transmisión (aéreo, principalmente); los varios potenciales receptores de la enfermedad; y las condiciones físicas de las personas derivadas de su entorno económico, social, político, cultural y medioambiental.

Durante todo lo que va de la pandemia la mascarilla nos ha ayudado a esconder nuestras mucosas respiratorias de la posible trasmisión desde una fuente aérea. Y también ha ayudado a evitar la trasmisión de otras enfermedades transmisibles. Pero el uso indiscriminado, sostenido y no adecuado de mascarillas no está exento de contraindicaciones, tanto físicas como psicológicas y sociales. No tiene ningún sentido usarlas en espacios al aire libre o en lugares abiertos donde se pueda mantener la distancia o donde no haya personas cerca. Dado el avance de la vacunación masiva, muchos Estados de la Unión han derogado el uso obligado de la mascarilla.

En definitiva, las mascarillas son uno más de los elementos usados para frenar los contagios durante los primeros meses de la pandemia, pero es fundamental seguir las recomendaciones basadas en la evidencia científica, así como recordar que una mascarilla a nivel individual no sirve ni resuelve los problemas de salud derivados de la contaminación atmosférica.

DEBE SABERLO

Dos de los principales problemas ambientales del planeta, el cambio climático y la contaminación del aire, tienen correlación entre sí y ambos conllevan una solución común: la implantación de un modelo energético más sostenible. La contaminación atmosférica no solo destruye la salud de la población sino también la del planeta. La única solución admisible para evitar las enfermedades provocadas por la contaminación atmosférica es lograr que las ciudades estén libres de humo y contaminantes.

EL DATO

Cada día entramos en contacto con numerosos agentes de enfermedad transmisible pero, raramente, nos infectamos.