Estrategias de una carrera con demasiadas turbulencias


Agencias / Cortesía | 9/10/2020, midnight
Estrategias de una carrera con demasiadas turbulencias
POSTURAS. Donald Trump recorre el país con rapidez para mostrarse como el líder que afronta la pandemia directamente, sin mascarilla; mientras que las restricciones de bioseguridad perjudican la campaña de Joe Biden. |

Las posiciones en el ajedrez político nacional son claras: Joe Biden buscando atraer a simpatizantes Republicanos decepcionados; y Donald Trump intentando empujar a su contrincante hacia el espectro ‘socialista radical’. El problema de Biden es que no genera pasiones. El presidente, en cambio, enciende la pradera con declaraciones sin fundamento o simplemente falsas.

Respecto a las encuestas, aunque sondeos como el de Grinnell College (49% sobre 41%) y el de Suffolk University (50% a 43%) colocan por delante a Biden, la ventaja se ha reducido en los últimos días. Con ello, nada parece definitivo. Además, en Estados claves como Carolina del Norte, la diferencia entre ambos es mínima. Lo que sucede es que el número de votos es menos importante que el lugar en que se ganan ya que la mayoría de los Estados suele votar siempre de la misma manera. Con ello, solo hay unos cuantos Estados a disputar por los candidatos presidenciales.

Según el promedio de encuestas, Biden tiene un margen considerable en Michigan, Pensilvania y Wisconsin, tres Estados del ‘cinturón industrial’ ganados por Trump (por márgenes mínimos) en 2016, pero algunos sondeos apuntan a que Trump va recobrando la delantera o ha reducido la brecha en la intención de voto.

El manejo de la crisis de salud es un punto débil del presidente Trump: Estados Unidos es el país más golpeado por la pandemia. Para contrarrestar esa percepción, la Casa Blanca instó a los gobernadores de todos los Estados de la Unión a prepararse para distribuir una potencial vacuna contra el COVID-19 para el 1 de noviembre, dos días antes de la elección presidencial.

Ante esto, la candidata Demócrata a la vicepresidencia, Kamala Harris, dijo que no confía en una gestión apropiada de la vacuna ya que Trump ha suprimido antes la opinión de los científicos y eso podría repetirse, y por ese ser perjudicial. En esta coyuntura, contribuiría a la fortaleza de Biden la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Costo, mejor conocida como ‘ObamaCare’, aunque no ha sabido vender ese activo heredado de la Administración Obama.

Biden no ha sido agresivo políticamente ni ha creado una agenda atractiva en los últimos días, que es cuando debe aprovechar su temperamento de equilibrio para capitalizar los casos de violencia policial y racismo que han sido asociados a Trump. Biden se ha quedado ‘dormido’ en su ventaja en los sondeos de opinión que decrece con los días. Donald Trump quiere transmitir la sensación de que es el hombre fuerte que impondrá la ley y orden (su eslogan de la campaña) a los disturbios que causan las protestas anti-racismo y que piden cambios en la Policía.

La política son gestos, ademanes. Tres debates terminarán decidiendo el último tramo. Trump tiene ventaja en la etapa televisiva y la confrontación directa. Biden no es un estratega de sí mismo: hoy más que nunca depende de sus asesores y de ‘pegarse’ al guión.

EL DATO

La cuarta parte de la población estadounidense que puede votar aún no decide su voto.