Partido Republicano es rehén del presidente


Agencias / Cortesía | 10/10/2019, midnight
Partido Republicano es rehén del presidente
CUESTIÓN DE HIGIENE. Los legisladores Republicanos se enfrentan a un dilema de difícil solución: ¿Hasta qué punto deben permanecer leales a Donald Trump? Solo Mitt Romney se ha manifestado categóricamente. Los demás tienen miedo de enfrentar al presidente. |

El presidente Donald Trump envió un mensaje a sus correligionarios del Partido Republicano: será implacable con cualquiera que apoye a la oposición Demócrata y facilite la apertura de un juicio político en su contra.

El mandatario usó como ‘cabeza de turco’ al senador Mitt Romney (Utah) que en las elecciones del 2012 perdió ante el expresidente Barack Obama (2009/2017) y que durante la campaña del 2016 se mostró muy crítico con Trump, al que llegó a tildar de ‘fraude’.

En un comunicado, Romney calificó de ‘equivocada’ y ‘espantosa’ la polémica llamada telefónica del 25 de julio, en la que Trump pidió a su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky que investigara por corrupción (en Ucrania) a la familia del exvicepresidente Joe Biden, aspirante Demócrata para las elecciones de 2020. Romney también criticó a Trump por haber pedido públicamente a China que investigue a la familia Biden. Ante esos reproches, la respuesta presidencial fue contundente: insultó (a través de su cuenta de Twitter) y se burló de Romney, una de las pocas voces del Partido Republicano que se ha atrevido a desafiarlo.

Hasta el cierre de esta edición, los Republicanos han evitado hacer una defensa categórica de Trump y han intentado desviar la atención hacia los Demócratas, Biden y los negocios de su hijo menor, Hunter, que durante casi cinco años asesoró a la compañía de gas ucraniana Burisma.

Los senadores Republicanos, incluidos aquellos con un perfil más moderado, han sido muy cautos porque temen que hacer frente a Trump se traduzca no solo en una pérdida de votos, sino en el rechazo total de la base del partido, siempre fiel al presidente.

Los Demócratas, con mayoría en la Cámara de Representantes, tienen suficientes votos para enviar al Senado cargos de acusación contra Trump. Sin embargo, en el Senado, donde se produciría el juicio político, los Demócratas son minoría y necesitan, al menos, el respaldo de 20 de los 53 senadores Republicanos para poder destituir al mandatario, algo que parece poco factible y que nunca antes ha ocurrido en la historia de este país.

EL DATO

Según las encuestas, el respaldo de los estadounidenses a un juicio político ha crecido varios puntos en las últimas dos semanas, especialmente entre los votantes demócratas e independientes.

DEBE SABERLO

La aprobación a la gestión de Donald Trump por parte de la base del Partido Republicano no se ha movido ni una décima.