• 11:46 a.m., 16/11/2018

El desvarío presidencial que nos afectará a todos


Agencias / Cortesía | 4/26/2018, midnight
El desvarío presidencial que nos afectará a todos
CONCATENADO. No hay forma de evitar los productos de consumo diario y masivo cuando se piensa en cómo llegar a los 100,000 millones de dólares de impuestos en importaciones procedentes de China. Mucho de lo que consumimos está hecho en ese país. |

L os consumidores estadounidenses estaríamos a punto de sentir en carne propia los efectos de la pugna comercial iniciada por el presidente Donald Trump con China y otros países, cuando en los próximos días se anuncie una nueva lista de importaciones chinas que serán gravadas.

Después de imponer aranceles de importación en enero a los paneles solares y a las lavadoras, Trump redobló la apuesta el mes pasado al anunciar tasas a las importaciones de acero y aluminio y gravámenes a otros productos por unos 50,000 millones de dólares. En respuesta a esa medida, China anunció una lista de productos estadounidenses que estarían sujetos a aranceles. De inmediato, Trump ordenó a inicios de abril considerar gravámenes adicionales por 100,000 millones más. Sin embargo, un análisis especializado en importaciones chinas demuestra que para llegar rápidamente a impuestos por 100,000 millones de dólares, Trump podría tener que apuntar a los teléfonos celulares, a las computadoras, los juguetes, la ropa, el calzado, los muebles y otros bienes de consumo, lo que provocaría alzas en los precios minoristas en el país, afectando directamente a los consumidores.

LA CIFRA

Las importaciones estadounidenses desde China llegaron a los 506,000 millones de dólares en 2017.

La primera ronda de tarifas de Trump dejó intacta (deliberadamente) a la mayoría de los productos electrónicos de consumo. Pero sumar otros 100,000 millones en productos a los que imponer impuestos, sin perjudicar a los compradores, no será fácil.

Encontrar 100,000 millones en impuestos a los productos hechos en China es factible, según los especialistas, pero a costa de tres amplias categorías de productos electrónicos de consumo: teléfonos celulares ($44,000 millones), equipos de computación ($37,000 millones) y grabadores de voz, imágenes y datos ($22,000 millones).

Las cadenas de suministro de este país también se verían perjudicadas ya que muchos productos electrónicos de consumo dependen de la exportación de semiconductores, software y otros insumos estadounidenses a China, para su ensamblaje, antes de ser importados de regreso al país.

Trump podría obtener una cuarta parte de los 100,000 millones gravando juguetes, y artículos deportivos y juegos, categorías con poco contenido local que ascendieron a 25,500 millones en importaciones de China en 2017. El detalle es que China representó el año pasado el 81.5% de todas las importaciones estadounidenses en este grupo, lo que significa que habría pocas fuentes alternativas para los importadores que pudieran atenuar el impacto arancelario en los consumidores. Agregar ropa, calzado y muebles a la lista sumaría el monto necesario para alcanzar los 100,000 millones, pero el alza de los precios en esas categorías serían sentidos con fuerza por los consumidores.

DEBE SABERLO

Hay aproximadamente 7,600 bienes de consumo e industriales disponibles para aranceles con

un valor combinado de 101,000 millones en los que China representa el 40% (o menos) de las importaciones estadounidenses y que podrían ser obtenidos de otros países.

EL DATO

El impacto de los aranceles en los consumidores dependerá de variables que dificultan un cálculo producto-por-producto. Habrá empresas que podrán absorber algunos costos y algunas hasta tendrán la opción de cambiar su producción de China a otros países, reduciendo el impacto para los compradores estadounidenses.

Also of interest