Niños y jóvenes matándose entre sí. ¿Qué más tiene que pasar en alguna escuela de Estados Unidos para legislar severamente en contra del porte de armas? ¿Por qué no dejar las diferencias económicas y políticas para enfrentar el problema de jóvenes matándose entre sí? Ya es evidente que hay un gran problema en el manejo y control de las armas. Hay demasiadas libertades de los adultos hacia los jóvenes. Los hechos recientes demuestran dramáticas situaciones que aterran. Un niño de tan sólo cuatro años logró disparar accidentalmente un arma y mató a Josefina Fanning de 47. Ella era la esposa de un oficial de la policía que mostraba sus armas a un familiar. Esto sucedió (6 de abril) en Connecticut, en el pueblo de Lebanon, al este de Nashville. En otro hecho, otro niño de tan solo ocho años logró disparar 10 veces un arma automática y mató a una persona e hirió otras, el hecho también ocurrió al pasado fin de semana.













