En pocas palabras, la autoestima es la percepción evaluativa hacia nuestra manera de ser y de comportarnos o hacia los rasgos de nuestro cuerpo y carácter. Entenderla es muy importante ya que lo que una persona piensa de sí misma tendrá una gran influencia en la manera como encara su vida, se relaciona con los demás y resuelve sus problemas. Existen varios tipos de autoestima, ¿dónde te calificas?
• Baja pasiva. Es aquella persona que por lo general no se defiende, permanece triste, complace para ser aprobado, es inseguro, temeroso y se ofende fácilmente. Por lo general, no conoce ni respeta sus propios derechos.




Cuando en 1998 el mundo conoció al Viagra, millones de hombres se sintieron aliviados al encontrar por fin una solución a sus íntimos problemas gracias a la pequeña pastilla azul. Sin embargo, es importante entender que si bien al ser una terapia oral parece de fácil uso, hay que llevar una supervisión médica adecuada para obtener resultados satisfactorios.
Un estudio reciente vincula el aumento de peso en las mujeres con la disminución de las actividades domésticas, algo que ha ido empeorando con los años… Como quien dice, la culpa de esas libras (kilos) de más podría ser de la aspiradora ¡pero por dejarla en el armario!
Si te encanta la idea de no tener que hacerte el manicura y pedicura cada semana, tal vez ya hayas probado los esmaltes en gel. Duran de dos a tres semanas y no se caen cuando lavas los platos, pero usarlos en exceso puede causar problemas mayores para la salud, entre ellos el cáncer de la piel.
Disfrutar plenamente del sexo implica la suma de diferentes factores, principalmente gozar de buena salud y tener la disposición de pasar un momento realmente placentero con la otra persona. Algunos aspectos a tener en cuenta son:
Todos los años, alrededor de un millón de chicas adolescentes quedan embarazadas y tres millones de jóvenes son diagnosticados con enfermedades de transmisión sexual (ETS), ¡sólo en Estados Unidos! Quizá, si los padres hablaran claro con sus hijos sobre el sexo y las relaciones sexuales desde que son pequeños, estas cifras serían más bajas. ¡Les propongo que pongamos el tema sobre la mesa!
Varias son las medidas que puedes tomar para dejar de discutir con tu pareja. A parte de ser desgastante para ambas personas, discutir sólo es una pérdida de tiempo que ocurre por una falta de comunicación. ¿Qué hacer? Lo primero es aceptar a tu pareja. Es evidente que nadie es perfecto, y aunque hay factores que se pueden mejorar, habrá otras que necesitarás aceptar sin que te enojes. Sin embargo, y si no estás de acuerdo con las características de él y además sabes a conciencia que no quiere cambiar, lo mejor es dejar la relación. Otra cosa que debes tener en cuenta es dejar de mencionar el pasado. Lo que pasó ya pasó, y cuanto más lo menciones, peor será la pelea. Cuando vuelves a mencionar lo sucedido, también vuelves a traer todas las viejas emociones que acompañaron ese incidente. Eso nunca será bueno.






