El Departamento de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) publicó en su página de Internet las planillas que permitirán a algunos inmigrantes sin la debida documentación solicitar la suspensión de sus deportaciones si cumplen con los requisitos. Los beneficiarios –una cifra estimada en 1.7 millones de personas– ya pueden presentar sus solicitudes. Los interesados deberán ingresar al sitio www.uscis.gov.
Los que califiquen deben imprimir las planillas I-821D (Consideration of Deferred Action for Childhood Arrival), la I-765, (Application for Employment Authorization) y la I-765WS, un cuestionario adjunto cuya finalidad es establecer la necesidad económica de solicitante para obtener una autorización de trabajo. Luego de llenar las planillas deberán presentarlas en las oficinas de USCIS.
Sólo podrán tramitar la ‘acción diferida’, que permitirá suspender las deportaciones de aquellos inmigrantes no autorizados, quienes cumplan los siguientes requisitos:
• Tener 30 años o menos.
• Haber vivido en Estados Unidos al menos durante cinco años.
• Haber llegado al país antes de cumplir los 16 años.
• Haber concluido sus estudios en una secundaria estadounidense u han obtenido un certificado de aprobación del examen en inglés de Desarrollo Educativo General (GED).
• Quienes se han enrolado en las Fuerzas Armadas y/o han cursado o cursan estudios universitarios.
Los interesados deben pagar una tarifa de 465 dólares y presentar documentos escolares, médicos, financieros o militares para demostrar que cumplen con los requisitos.
Alejandro Mayorkas, director del USCIS, señaló que al verificar que la solicitud está completa e incluye el pago correspondiente, su despacho enviará un recibo al solicitante y posteriormente lo citará para que aporte información biométrica. Agregó que las personas normalmente conocerán la respuesta luego de unos meses, y que podrán consultar el estado de su caso en la página de Internet de USCIS. La página de USCIS ya incluye algunas instrucciones, según las cuales los interesados deben abstenerse de viajar fuera de Estados Unidos desde el 15 de agosto.
Las autoridades migratorias ya habían dicho previamente que un acuerdo de confidencialidad les impedirá compartir información para procesar criminalmente y deportar a los jóvenes que residan sin autorización legal en el país, siempre que no hayan sido condenados por delitos graves ni representen una amenaza a la seguridad pública. Tampoco preguntarán a los jóvenes si tienen o no un número de Seguro Social; situación que preocupa a miles de personas que se han inventado ese número o han conseguido una tarjeta falsa para poder trabajar.
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