Un maestro mexicano detenido 12 horas por policías de la ciudad de León, después de besar a su esposa en la vía pública y ser increpado por una mujer, ha revolucionado la vida de esta urbe, donde ya se realizan besos masivos para protestar contra las autoridades.
El profesor Manuel Berumen dijo que estaba convencido de que la policía iba a proteger sus libertades y “le iba a decir a la señora que yo no había hecho nada malo”, pero no, le dieron la razón y terminó detenido. El ciudadano explicó en detalle a la emisora ‘Radio Fórmula’ lo que vivió el 2 de agosto pasado, cuando se encontraba con su mujer, Mayra, y su hijo de cuatro años en un parque público y decidió besarla.
Una señora que pasaba por allí le echó en cara que había niños, y ambos empezaron a discutir exponiendo argumentos contrapuestos. Berumen explicó que le contestó que no tenía “nada de malo que (menores de edad) vean a dos personas besándose”, a lo que la mujer dijo que había “casas y hoteles para hacer esas cosas”.
El profesor rebatió diciéndole que ese argumento era “ridículo y absurdo”, ante lo cual la mujer le pidió que le acompañara ante la policía. Ante los agentes, ella dijo que Berumen “estaba abrazando, casi metiéndole la mano” a la mujer, y además le acusó de haberla insultado, lo que el maestro rechazó. Con cinco policías más en la caseta, los agentes escucharon a las dos partes y decidieron esposar a Berumen, quien se disgustó pero no opuso resistencia, y llevarlo ante un juez calificador municipal.
Este funcionario ordenó que pagara una multa de 800 pesos (61 dólares) o12 horas de arresto por “faltas administrativas” en un centro de detención preventiva donde a la postre pasaría la noche, relató Berumen.
Tras abandonar la dependencia se enteró de que estuvo detenido por “insultos y agresiones a la autoridad”, a “una ciudadana” y algo así como “prácticas carnales obscenas en la vía pública”. El alcalde de la urbe, Ricardo Sheffield, se entrevistó con el profesor y le presentó una disculpa por lo ocurrido.















