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Domingo 19 de Mayo, 2013

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CUANDO LOS SUEÑOS TERMINAN EN LA FRONTERA

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Yaressi Morín se ha convertido en un símbolo de las consecuencias fatales que acarrea cruzar la desértica frontera

Yaressi Sarai Morín Morales nació en Monterrey, pero creció y se educó en Estados Unidos. Fue deportada. Murió en el desierto y ahora su cuerpo descansa en el cementerio de Austin. Tenía 20 años –que cumplió el 20 de abril– y toda una vida por delante. Pero tomó una decisión apresurada, de esas que son típicas en la juventud.

Por desgracia, no fue la opción correcta. Yaressi murió en los brazos de su primo Edgar Lara Morán, el 19 de mayo pasado. El desierto y su intenso calor se tragaron su juventud. Sofocada, asfixiada y tras un paro cardíaco, Yaressi dejó su vida en el lugar que menos esperaba. ¿Qué pasó?

La siguiente es la historia de una joven mujer que llegó a Estados Unidos en los brazos de su madre, con apenas seis añitos. Un factor común en cientos de miles de jóvenes indocumentados, un limbo migratorio legal que apenas logra entender y aceptar cuando se acercan a la adultez.

 

La intranquilidad de la adolescencia

Hace 14 años, Guadalupe Morales cruzó la frontera con dos de sus hijos: Heriberto, el mayor, y Yaressi Sarai, una niña de 6 años. “Crucé la frontera cerca de Piedras Negras. En mis brazos traía cargada a Yaressi. Mi niña era muy pequeña y estaba cansada de caminar. Así crucé con ellos dos el río”, cuenta Guadalupe, que también recuerda que en esa época, a pesar de la dificultad del cruce, era más fácil llegar a Estados Unidos. “Ahora es mucho más difícil para los inmigrantes y son mayores los riesgos de que los atrapen”, expresa la sobrecogida madre.

La familia se estableció en Austin desde su llegada. Lamentablemente, por circunstancias de índole personal, el padre de Yaressi se fue de la casa hace seis años. Esa decisión afectó tanto a la adolescente que trastornó su comportamiento. Yaressi buscó nuevas amistades, pero en ellas no encontró la paz y los buenos consejos que necesitaba. Guadalupe explica: “Mi hija tuvo en cambio muy brusco con la partida de su padre. Ella y el papá eran muy unidos. Yaressi estaba muy pendiente de él y se apoyaban en todo, pero eso cambió radicalmente para ella y se desestabilizó (emocionalmente) con la ausencia de él”.

Todo empeoró cuando la jovencita encontró una amistad que influenció negativamente en ella. “Mi pequeña y yo llevábamos una vida muy sana, teníamos una muy buena relación. Éramos madre e hija y buenas amigas. En sus asuntos personales siempre fue responsable, buena estudiante y sacó buenas notas. Tenía planes para estudiar leyes, para enfocarse en el tema de inmigración. Hasta los 16 años su vida fue muy tranquila. Pero la amistad con una mujer mucho mayor que ella la desorientó. Yo luché para que eso cambiara, pero la situación se me salió de las manos”.

 

El primer arresto y sus consecuencias

Cumplidos los 20 años, y con 14 viviendo en Estados Unidos, para Yaressi fue muy difícil asumir su condición de indocumentada y, peor aún, que no había solución para ese dilema. Dos años antes, a los 18, la joven tomó una decisión drástica: dejó la casa. Se independizó.

Como la joven que fue, Yaressi se divirtió con el ímpetu de las chicas de su edad. Pero en su trajinar por la vida nocturna fue arrestada por unas infracciones de tránsito. Afortunadamente para ella, un abogado la sacó de la cárcel y consiguió que ella no sea deportada pero sí que se presente periódicamente ante una Corte de Inmigración. Pero ella no se presentó a las citaciones y así empezó a tener dificultades con la ley. El 9 de mayo pasado, Yaressi fue arrestada nuevamente. Justo antes del ‘día de la madre’. Aquel día, Guadalupe Morales recibió la ingrata llamada de su hija, que le comunicaba que sería deportada. Esta vez el abogado de inmigración no logró detener la deportación.

“Me llamó muy angustiada y recuerdo que me dijo ‘Mamá, sólo te he traído problemas y ahora te tengo este regalo desagradable de día de las madres, me han arrestado’. Muy triste, sólo atiné a decirle ‘Cuídate hija… me llamas”, rememora Guadalupe y las lágrimas son inevitables.

 

Testimonios de los familiares

 

Según las llamadas que realizaron Yaressi y su primo, y de acuerdo a los mensajes de texto que ella envió –y que recibieron miembros de la familia materna y paterna– hicimos una reconstrucción de las últimas horas de la infortunada joven.

La tarde del sábado 19, Yaressi no pudo caminar más y se desmayó. Entonces, su primo Edgar habló con el ‘coyote’ para hacer algo al respecto. Éste le dijo que la cargara en la espalda o sino que la dejara, porque debían continuar.

Pero Edgar no la abandonó, se quedó al lado de su prima tratando de ayudarla a recuperarse, pero no lograba estabilizarla. Por el contrario, empezó a convulsionar y a asfixiarse hasta fallecer en sus brazos la noche del domingo.

El joven sufrió tanto como ella. Para salvar su cuerpo de los animales carroñeros, Edgar tuvo que lanzarles piedras, tierra y cuanto halló cerca. Hasta que logró aislar el cuerpo en un lugar seguro y lo tapó con prendas de vestir de ambos, y se ayudó con rocas para taparlo. Luego salió a buscar ayuda.

Para no olvidar el camino de regreso hizo marcas y dejaba rastros reconocibles (alineaba piedras, por ejemplo), hasta que la Patrulla Fronteriza lo intervino. Edgar fue arrestado, pero les indicó el lugar donde yacía el cuerpo de Yaressi.

Cuando Yaressi cayó rendida por el cansancio, aún le faltaban 18 horas de camino a pie. El grupo en el que iba la joven llevaba algo más de dos horas de trayecto cuando falleció.

 

La realidad de los jóvenes indocumentados

Yaressi no soportó ser deportada. No quiso ni pensar en que, tras ser deportada, su realidad debía ser quedarse a vivir en México. Su país, su hogar, su lugar, era Estados Unidos. Como ella, cientos de miles de jóvenes se encuentran en un limbo migratorio. El Congreso y el Gobierno Federal están obligados a negociar una solución que sea favorable para los estudiantes indocumentados. Hacerlo evitará más desgracias como la que padeció Yaressi.

 

El calvario de Yaressi

Entre el 9 de mayo, día del arresto, y el 20 de mayo, cuando intenta cruzar la frontera para regresar a Estados Unidos, Yaressi vivió 12 días muy agitados, los cuales la habrían debilitado para una jornada tan dura como es cruzar la frontera. Esta es la cronología de sus últimos días entre Estados Unidos, México.

Mayo 9 – Miércoles

Arrestan a Yaressi cerca de las 11am. y la llevan a la cárcel. Su familia contacta al abogado de inmediato. Ella pasa la noche en la cárcel.

 

Mayo 10 – Jueves

La firma de abogados trabaja en el caso. Pasa otra noche en la cárcel.

 

Mayo 11 – Viernes

Yaressi recibe la información de que será deportada. Nuevamente duerme encarcelada.

 

Mayo 12 – Sábado

La trasladan a la cárcel de San Antonio, duerme en la cárcel de esa ciudad.

 

Mayo 13 – Domingo

Desde la cárcel de San Antonio es deportada a México. Llega a Piedras Negras en horas de la mañana del lunes 14.

 

Mayo 14 – Lunes

Ya en Piedras Negras, decide salir el mismo día hacia Monterrey.

 

Mayo 15 – Martes

Llega a Monterrey en horas de la madrugada, a las 3am. La recoge su tía Argelia Morales, hermana de Guadalupe.

 

Mayo 16 – Miércoles

Instalada en Monterrey, sale a conocer su ciudad natal en compañía de una prima de la misma edad. Duerme por primera vez en esta ciudad.

 

Mayo 17 – Jueves

Sale para el estado de Guanajuato y llega a la ciudad San Luis de la Paz para contactar a la persona que le ayudaría a cruzar la frontera. Pasa la noche en esta ciudad.

 

Mayo 18 – Viernes

Sale rumbo a Piedras Negras, pasando de nuevo por Monterrey.

 

Mayo 19 – SÁBADO

Arriba a Piedras Negras. Es parte de un grupo de siete personas dirigidas por un ‘coyote’. Este día sale rumbo a la frontera para intentar cruzarla.

 

Mayo 20 – DOMINGO

En la travesía y ya estando dentro de Estados Unidos, según testimonio de su primo Edgar Lara, envía mensajes de texto y hace llamadas. Yaressi se queja de problemas de falta de aire. Pide que los busquen (por teléfono). Llevan más de dos horas de caminando, bajo una temperatura de más de 90 grados Farenheit. En la tarde, Yaressi murió alas 10:30pm. en los brazos de su primo. El lugar donde ocurrió la tragedia fue cerca a la ciudad de Eagle Pass, frontera con Piedras Negras.


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