La semana pasada asistí a un seminario para pequeños negocios que se enfocó en la importancia de la Mercadotecnia de Compromiso o “Engagement Marketing”. Este es un término relativamente nuevo que están utilizando las compañías en su proceso de comunicación, promoción y relación con el cliente.
Durante años, las empresas se han enfocado en mantener comunicación con sus clientes mediante el envío de correos electrónicos, tarjetas, trípticos y volantes que envían por correo, entre otros medios. Esto con el fin de comunicar al cliente acerca de nuevos productos, noticias de la compañía, promociones, etc.
Creo que todos entendemos el término “comunicación”, pero ¿qué es la Mercadotecnia de Compromiso? Básicamente, es dar un paso más allá, es asegurarse de que la persona que reciba la comunicación se sienta “comprometida” a responder de alguna manera. Y que esa respuesta sea algo que podamos medir, ya sea un “clic” en una liga de nuestro correo, un reenvío de nuestro correo electrónico, una llamada telefónica. La diferencia entre Comunicación y Mercadotecnia de Compromiso se centra precisamente en lograr la respuesta del factor humano.
Muchos negocios emplean tiempo y dinero en la comunicación con sus clientes, pero deben preguntarse ¿qué tan efectiva es esta comunicación? y ¿cómo miden el nivel de respuesta de sus clientes? La clave del éxito está en lograr que nuestra audiencia se interese y tenga una reacción a lo que les estamos enviando.
Si mantenemos a nuestros clientes comprometidos por medio de nuestra mercadotecnia, involucrados de alguna manera en nuestro negocio, es más fácil retenerlos. ¿Pero cómo lograr esta Mercadotecnia de Compromiso? A diferencia del lenguaje empleado en un volante, por ejemplo, el lenguaje que debes utilizar en tu Mercadotecnia de Compromiso es el lenguaje que utilizarías en una conversación con un amigo o conocido. Utiliza mensajes cortos, simples y sencillos, que inviten a la persona a leerlos.
Cuando alguien llegue a tu oficina o tu tienda por primera vez, asegúrate de que se vayan con la mejor impresión que puedan tener. Antes de que se retiren, pídeles permiso para registrarlos en tu lista de distribución para que reciban tus correos electrónicos. Posiblemente algunos se negarán, pero habrás ganado mucho con aquellos que te digan que si.
Una vez que tengas tu lista de distribución, ponte en el papel de tus clientes y envíales mensajes que sean de su interés. Monitorea su reacción, evalúa que tipo de promociones, temas, servicios, etc. tienen mayor respuesta y continúa enfocando tu mercadotecnia en eso que a ellos les interesa.
Si algunos optan por salirse de tu lista, no te preocupes, te están haciendo un favor al permitirte enfocarte en aquellas personas a las que les interesa tu negocio.
Recuerda, tu comunicación va a ser efectiva únicamente si logras una respuesta por parte de tus clientes.







