Con el verano a la vuelta de la esquina es muy probable que estemos preparándonos para pasar más tiempo al aire libre, disfrutando de las calidas temperaturas y de las alternativas que nos ofrece la naturaleza para relajarnos un poco, por eso, es importante recordar que hay ciertas precauciones que debemos tomar para disfrutar y mantenernos saludables. Las temperaturas veraniegas no son sólo atractivas para los humanos; mosquitos, pulgas y garrapatas, entre otros insectos, pueden representar un riesgo para la salud de toda la familia.
Las garrapatas –en inglés ‘ticks’– se alimentan de sangre y pueden transmitir a los humanos infecciones graves y enfermedades como la anaplasmosis o la enfermedad de Lyme que cuenta entre sus síntomas con fiebre, dolor de cabeza, fatiga y rasquiña y que de no ser tratada puede afectar el corazón y el sistema nervioso en general. Por eso a la hora de interactuar con la naturaleza siempre es mejor usar un repelente de insectos que los mantenga a raya. Recuerde que los mosquitos suelen aparecer en la mañana o en la tarde, pero las garrapatas no tienen horario y muchas veces son muy difíciles de ver, son muy pequeñas.
Los Centros de Control de Enfermedades recomiendan evitar áreas que puedan estar infestadas como aquellas donde hay demasiada hojarasca o césped alto y usar repelentes que contengan al menos un 20 por ciento de DEET. Siempre es recomendable tomar una buena ducha después de salir al campo, lavar y secar la ropa y revisar las mascotas, pero por si acaso, si desarrolla una erupción, tiene fiebre o dolores corporales, no dude en llamar al médico, los síntomas pueden aparecer de uno a tres semanas después de sufrir una picadura y puede tratarse de una condición delicada.











